INFORMACIÓN HISTÓRICA

Alhambra (Granada), Vista desde la Torre de la Vela

 

Fuente: Todo sobre España

LA PREHISTORIA

Se estima que los más antiguos yacimientos arqueológicos encontrados en España son del 30.000-50.000 a. C. (por ejemplo, las pinturas rupestres más emblemáticas), como el caso del hombre de Orce, el Arte Rupestre, etc. Entre los restos más importantes encontrados en España podemos mencionar los de las cuevas de Cova Negra (Jativa) y Pinar (Granada).

 

LA ESPAÑA CELTIBÉRICA

Las últimas teorías consideran que los Íberos llegaron a la Península Ibérica desde el Norte de África,
asentándose fundamentalmente en la costa mediterránea y al sur, donde crearon diversas culturas de las que aún hoy se conservan restos arqueológicos de gran importancia. Entre ellas destaca la que relatos griegos llamaron de turdetanos o túrdulos y cuya ciudad fue Tartessos. Hoy está considerada como una tribu ibérica, que fundó un importante reino de gran cultura en el valle del Guadalquivir, al sur de España. Sobre el año 1.200 a.C. tribus celtas entraron en la península por el Norte, se establecieron en gran parte de su territorio asentándose y mezclándose con los iberos. Parece ser que las montañas en que vivía el pueblo vasco nunca fueron penetradas por ningún tipo de invasión, por lo que se considera el origen de esta población incierto, y de seguro muy antiguo, como su lengua, barajándose la posibilidad de que se tratase de una población pre-ibérica.

 

FENICIOS, GRIEGOS Y CARTAGINENSES

Alrededor del año 1.100 a.C. los fenicios llegaron a la península y fundaron colonias, la más importante fue Gadir, que actualmente es Cádiz. A su vez los griegos fundaron sus colonias en el sur y en la costa mediterránea. Durante las Guerras Púnicas entre Roma y Cartago, los Cartaginenses invadieron España y conquistaron una gran parte de la península. Sus colonias más importantes las establecieron en la isla de Ibiza y en Cartagena, nombre que hace referencia a la nueva Cartago.

ROMANOS Y GODOS

Después de que Roma hubiera derrotado por completo a Cartago, también invadió España, terminando por conquistar la península casi por completo. Así aparece en la historia la provincia de Hispania, que llegó a formar parte del imperio romano adquiriendo gran importancia dentro del mismo, incluso dos emperadores romanos Trajano y Adriano nacieron en ella. España absorbe por completo la cultura romana y adopta su lengua. En el año 409, cuando comienza la caída del Imperio Romano, las tribus godas invaden la península y establecen su reinado en el año 419.

 

LA ESPAÑA MUSULMANA Y LA RECONQUISTA

El dominio de los visigodos duró hasta el año 711, cuando un ejército musulmán, con unos 50.000 soldados, cruzó el estrecho de Gibraltar, venciendo al ejército visigodo en la batalla de Guadalete, cerca de Cádiz. Rodrigo, el último rey godo, fue derrotado pero en unos cuatro años terminarían por dominar casi toda la península, conviertiéndose ésta en un emirato, o provincia del imperio árabe, llamada Al-Andalus. Los s. VIII y XI, significarían un creciente poderío musulmán, a pesar de que se forman núcleos de resistencia al Norte de la península. Los territorios conquistados se van arabizando y se independizan políticamente del imperio arabe. En el s. X Abderramán III convierte Al-Andalus en califato independiente, con independencia religiosa, siendo una época de gran prosperidad cultural, gracias a las innovaciones en las ciencias y en las letras y la especial atención que dedicaron al desarrollo de las ciudades. Las ciudades más importantes fueron Valencia, Zaragoza, Sevilla y Córdoba, la cual llegó a ser en el s.X la mayor ciudad de Europa
Occidental, contando con 500.000 habitantes, y centro cultural de la época. Sin embargo la decadencia llegó en el s.XI, cuando comenzaron las pugnas entre las distintas familias reales musulmanas y el califato se desmembró en un mosaico de pequeños reinos taifas. El movimento de Reconquista se hizo cada vez más fuerte, la primera derrota la tendrían los musulmanes en Covadonga, Asturias, de mano del Rey Pelayo en el año 722, durante estos años, sobre todo tras la decadencia se sucedieron las victorias de los reinos del Norte. Hasta que en el s.XIV los musulmanes españoles solo poseían el reino de Granada, que mantuvieron hasta finales del s.XV, cuando los Reyes Católicos lo incorporaron a la corona de Castilla.

 

LOS REYES CATÓLICOS

El matrimonio entre Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, (los Reyes Católicos), en 1469, herederos de los dos reinos más importantes del Norte, cambió definitivamente el polo de la Reconquista. Así, tras la última derrota en 1.492 en que Granada se incorpora a España, se inicia un nuevo capítulo en la historia española: la Unificación de todo el territorio español bajo una única corona y una única religión, la católica. Y en esta decisión de recristianización aparece uno de los capítulos más negros de la historia española: se decide la expulsión de los judíos y musulmanes que no quisieran convertirse y nace la Inquisición.
El mismo año de la toma de Granada, Cristobal Colón llega por primera vez a América con sus naves.

 

LOS HABSBURGO Y LOS BORBONES

Tras la muerte de Isabel la Católica, en 1504, su hija Juana, casada con Felipe, hijo del rey de Austria y emperador del Sacro imperio Romano-Germánico, le sucede en el trono. Con ello se fusionan ambos reinados, creándose el mayor imperio de la historia. Sin embargo, Felipe, al que llamaron "el hermoso", muere muy joven y a Juana se le incapacitó por loca. Su hijo Carlos I heredaría el imperio. Pero en su madurez decide retirarse a la vida religiosa recluyéndose, en 1.556 en el Monasterio de Yuste, con ello el imperio se desmembró dividiéndose entre los miembros de la familia Hasburgo, la española y la austriaca.
España siguió prosperando bajo la dinastía Hasburgo gracias al comercio con las colonias americanas, pero al mismo tiempo sostuvo guerras contra Francia, Holanda e Inglaterra, culminando con la desastrosa derrota de la "Armada Invencible" en 1.588. Cuando el último rey de la dinastía de los Hasburgo murió sin descendencia, Felipe de Borbón, sobrino del rey de Francia, Luis XIV, le sucedió en el trono. Como consecuencia de la Revolución Francesa, España declaró la guerra a la nueva república, pero fue derrotada. Napoleón tomó el poder y envió sus tropas contra España en 1808, imponiendo a su hermano José en el trono. Los españoles mantuvieron una Guerra de Independencia que duraría 5 años. Tras la derrota definitiva de Napoleón en Waterloo, en 1815, Fernando VII vuelve al trono de España y comienza un sistema de rígido absolutismo. Como consecuencia de la designación como heredera de su hija Isabel II, mediante la derogación de la Ley Sálica que impedía la sucesión real de mujeres, su hermano Carlos se rebela contra ello iniciándose la Guerra de los Siete Años. La recesión económica y la inestabilidad política fueron lógicas consecuencias tras la guerra, y España perdió sus colonias de ultramar, con la excepción de Puerto Rico, Cuba y Filipinas. La revolución de 1868 obligó a Isabel II a renunciar al trono. Se convocaron Cortes Constituyentes que se pronunciaron por el régimen monárquico y se ofreció la corona a Amadeo de Saboya, hijo del rey de Italia. Su breve reinado dio paso a la proclamación de la I República, que tampoco gozó de larga vida, con el Golpe de Estado del General Pavía que disolvió el Parlamento. Con ello se proclama rey a Alfonso XII, hijo de Isabel II. En 1885 murió Alfonso XII y se encargó la regencia a su viuda María Cristina, hasta la mayoría de edad de su hijo Alfonso XIII. La rebelión en 1895 de Cuba en pro de la independencia, decide a los Estados Unidos a declarar la guerra a España, con su derrota España perdió sus últimas colonias en ultramar.

 

EL SIGLO XX

El siglo comienza con una gran crisis económica y la subsiguiente inestabilidad política que desembocó en el Golpe de Estado del general Primo de Rivera, que estableció una dictadura militar hasta 1930, año en el que presentó su dimisión al rey y se marchó a París, lugar donde murió. Las elecciones de 1931 conocieron la victoria de las izquierdas, y a la vista de los resultados el rey renunció al trono y abandonó el país. Se proclamó la II República, durante la cual hubo grandes crisis políticas y disturbios. Las elecciones de Febrero de 1936 dieron de nuevo el triunfo a las izquierdas en el llamado Frente Popular. El 13 de Julio fue asesinado Calvo Sotelo, jefe del Bloque Nacional, que agrupaba a monárquicos de Renovación Española y a los tradicionalistas. El 17 de julio se sublevan las guarniciones de África Española y España queda dividida en dos. El 1 de Octubre el general Franco era nombrado jefe de Estado de la zona nacional y reconocido como tal por Alemania e Italia. El apoyo alemán sobre todo y también por parte de Italia fue mucho más decisivo que el de los rusos a la España republicana, por lo que en 1939 termina la guerra con la victoria de los nacionales. A pesar de que Franco mantuvo al país neutral en la II Guerra Mundial, su dictadura militar condujo a un aislamiento internacional de carácter político y económico. En 1956 Marruecos adquiere su independencia y se pone en marcha un plan de estabilización económica del país. En 1969 Franco nombra a Juan Carlos de Borbón, nieto de Alfonso XIII, príncipe de España, su sucesor a título de
Rey. Franco murió en 1975, estableciéndose una Monarquía Constitucional. Tras las primeras elecciones democráticas Adolfo Suárez, del partido de Centro Democrático, fue elegido presidente, introduciéndose importantes reformas políticas e iniciandose las negociaciones para la entrada de España en las Comunidades Europeas. Tras su dimisión en 1981, en la misma ceremonia de investidura de su sucesor Calvo Sotelo, tuvo lugar un intento de golpe de Estado, que fue abortado en un día. Las siguientes elecciones de 1982, trajeron la victoria del Partido Socialista Español, con Felipe González como presidente, que se mantendría en el poder durante las tres siguientes legislaturas. En 1985 España entra en la OTAN y en 1986 ingresó en la Comunidad Europea. En 1992 España aparece de forma llamativa en el escenario internacional con la celebración de los Juegos Olímpicos en Barcelona, el nombramiento de Madrid como Ciudad Cultural Europea, y la celebración en Sevilla de la Exposición Universal EXPO' 92. Las elecciones de 1996 conocieron la victoria al Partido Popular, con José María Aznar como presidente.